¿Enseñar a los que no quieren aprender?

A estas alturas del curso, ayer me di cuenta de que tan solo quedan dos meses de clase, he observado el cambio de actitud en mi asignatura en algunos alumnos a la vuelta de vacaciones. Me he sentido gratamente sorprendida al ver que en ocasiones el diálogo entre mis alumnos y yo era fluido (incluso en el PCPI), que se mostraban participativos en las tareas que les proponía y que intentaban hacerlo todo lo mejor que podían. Yo esto lo he querido ver como una recompensa a mi esfuerzo continuo por llegar a todos, mi cansancio tras preparar diversos tipos de actividades a diario, el desgaste emocional, y el no querer abandonar mi propósito de “enseñar deleitando”. Sin embargo, sé que “el cambio” no se debe sólo a mi actuación en el aula, hay otros factores como la proximidad del fin de curso, el deseo de no repetir, etc.

En estos momentos de efímera satisfacción me he encontrado con la entrada de Marcos Cadenato, Aquellos ojos negros, y los comentarios que ha suscitado sobre los sentimientos de impotencia, rabia y desánimo por enfrentarnos a alumnos que no quieren aprender. Siempre he perImagenseguido la idea utópica de que una en clase puede lograr que todos aprendan, porque no puedo creer que alguien elija conscientemente perder su tiempo y desaprovechar la oportunidad que le brindan. Ya voy teniendo madurez y la experiencia me dice que, sin entrar a juzgar a los que parece que no quieren aprender, debo tener paciencia y aceptar, por mi salud, que las cosas no son como a mí me gustaría que fueran.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s