Creatividad en mis clases de castellano

Después de una pausa profesional para dedicarme por completo a ser madre primeriza, he vuelto este curso 2015-2016 con ilusión por comprobar cómo mi nueva mirada podría cambiar mi trabajo en el aula con los chicos.  Esta vez no he creado ningún blog ni espacio virtual, aunque me hubiera gustado para que quedaran guardados algunos trabajos de mis alumnos. Pero el día sólo tiene 24 horas, así que he optado por fotografiarlos y grabarlos.

Muchos compañeros me decían que ahora con un bebé las clases iban a ser para mí algo muy secundario y que no iba a poder prepararme como quisiera. Lo segundo es cierto. Varias veces he salido con prisas para el instituto sin peinar, o con el sueter del revés… Las llaves, mi lápiz de USB o mi mochila han sido reencontrados y devueltos por mis alumnos con frecuencia. Sin embargo, por tener que reordenar los asuntos prioritarios en mi vida, he visto que no puedo volver a aquellas clases primitivas cuyo guión eran las unidades del libro de texto, no solo por aburridas sino porque no me eran EFICACES.

Este curso he impartido clases de castellano en 1º, 2º y 3º ESO, y los refuerzos o talleres de 1º y 2º ESO, en grupos difíciles la mayoría y en uno muy trabajador. En todos he aprendido qué funcionaba mejor gracias al diálogo y a una comunicación sincera con los alumnos. He reconocido lo que no me ha ido bien, les he ido comunicando mis cambios de planes y el porqué de cada una de las tareas. He escuchado sus críticas sin sentirme ofendida, y también he agradecido que se mostraran implicados en las actividades porque les parecían interesantes. El “campo de experimentación” ha sido una asignatura de refuerzo en 1º y 2º ESO, Taller de castellano, donde no había exámenes ni libros de texto. Esa libertad ha contagiado un poco al resto de mis programaciones de aula. A continuación muestro en imágenes un resumen de lo realizado este curso:

 

 

¡A clase! Ya estoy preparada…

Ya he comenzado el curso, en un nuevo lugar de trabajo (lejos de casa), con nuevos compañeros y alumnos. Además “me estreno”, después de nueve años trabajando en institutos públicos de secundaria, en los niveles de 4º ESO y 2º Bachillerato, lo cual me ilusiona. WP_001677También me alegra tener un grupo de 1º ESO y talleres de 1º y 2º ESO. No quiero ahora contar el total de alumnos que tendré (¡y a día de hoy siguen matriculándose!), porque sólo me desanimaría a la hora de emprender algún proyecto y proponer tareas más creativas en el aula.

Comienzo las clases con sonrisas y frescura, la que se me permite tener en aulas a altas temperaturas, gracias en parte a la buena energía y estímulo que he recibido en un curso del INTEF-UIMP en Valencia durante cinco días, “Creatividad y diseño en el aprendizaje por proyectos”. Relacionarse con docentes de todos los niveles educativos, de distintos puntos del país, y con profesionales de la creatividad y el diseño, especialmente, ha sido muy inspirador. Incluso con las reticencias que se tienen hacia quienes parecen no conocer bien nuestro día a día, al final el trabajo en grupo ha creado una experiencia de aprendizaje muy enriquecedora e inolvidable.

Memoria final del curso

Valoración de “Lengua castellana y literatura” en este curso

  1. He aprendido…    WP_000652
  2. Me he sentido…
  3. Me ha sorprendido…
  4. He redescubierto…
  5. He apreciado…
  6. Me he cuestionado…
  7. Me ha aclarado que…
  8. He imaginado…
  9. He expresado…
  10. He compartido…
  •  ¿Quieres decirle algo a tu profesora, y tutora, que no le hayas dicho durante el curso?

Tarea realizada en Tutoría. Valoración del curso 1ª sesión

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Valoración del curso 2ª sesión. Brindis simbólico

Tutoría Fin de curso Brindis simbólico con chuches y mensajes

¿Cómo puedo reducir las faltas ortográficas de mi alumnado?

Pues sí, formo parte del colectivo de docentes que cree que ya lo ha intentado todo: copias, diccionarios ortográficos, estadillos de corrección, dictados de distinto tipo, autocorrecciones, revisión por parejas, etc. Es frustrante. ¿Qué podemos hacer con los problemas de ortografía? Y no entro en el tema de que es necesario que TODO el profesorado dé importancia a escribir correctamente.

En la siguiente charla, Daniel Gabarró, docente en primaria, explica qué ocurre con los alumnos que no mejoran su ortografía porque utilizan estrategias auditivas en lugar de  visuales (en el contexto de la PNL):

c-mo-ense-ar-ortograf-a-reducir-las-faltas-hasta-un-80

Además de ofrecer un material, publicado en www.boiraeditorial.com , comenta estos nueve pasos:

  1. Cumplir condiciones previas, como el dominio del idioma y saber escribir y leer con cierta rapidez. ortografiadocentes
  2. Explicar el secreto de la ortografía. Si no ves las palabras, ¿cómo sabrás la manera correcta de escribirlas?
  3. Evaluar  de forma objetiva. Se propone una evaluación en función del porcentaje de faltas ortográficas, para medir en alumnos distintos la mejora y cómo avanza cada uno de ellos.
  4. Explicar qué es la memoria visual, especialmente a alumnos que aprenden auditivamente.
  5. Fortalecer la memoria visual.
  6. Unir la memoria visual a la ortografía.
  7. Dominar el vocabulario básico. (www.edudigital.es, hay una versión gratuita)
  8. Consolidación del proceso de aprendizaje mediante la memoria visual.
  9. Evaluar de nuevo, con un porcentaje, para comprobar la reducción de las faltas (en un trimestre).

Me pregunto si estos pasos darían el mismo resultado con alumnado de la ESO. Lo intentaré si me es posible el próximo curso.

¿Enseñar a los que no quieren aprender?

A estas alturas del curso, ayer me di cuenta de que tan solo quedan dos meses de clase, he observado el cambio de actitud en mi asignatura en algunos alumnos a la vuelta de vacaciones. Me he sentido gratamente sorprendida al ver que en ocasiones el diálogo entre mis alumnos y yo era fluido (incluso en el PCPI), que se mostraban participativos en las tareas que les proponía y que intentaban hacerlo todo lo mejor que podían. Yo esto lo he querido ver como una recompensa a mi esfuerzo continuo por llegar a todos, mi cansancio tras preparar diversos tipos de actividades a diario, el desgaste emocional, y el no querer abandonar mi propósito de “enseñar deleitando”. Sin embargo, sé que “el cambio” no se debe sólo a mi actuación en el aula, hay otros factores como la proximidad del fin de curso, el deseo de no repetir, etc.

En estos momentos de efímera satisfacción me he encontrado con la entrada de Marcos Cadenato, Aquellos ojos negros, y los comentarios que ha suscitado sobre los sentimientos de impotencia, rabia y desánimo por enfrentarnos a alumnos que no quieren aprender. Siempre he perImagenseguido la idea utópica de que una en clase puede lograr que todos aprendan, porque no puedo creer que alguien elija conscientemente perder su tiempo y desaprovechar la oportunidad que le brindan. Ya voy teniendo madurez y la experiencia me dice que, sin entrar a juzgar a los que parece que no quieren aprender, debo tener paciencia y aceptar, por mi salud, que las cosas no son como a mí me gustaría que fueran.

Lo que ahora sé sobre la creatividad

He descubierto gracias a El Caparazón, una conferencia del genial actor británico de los Monty Python, John Cleese, sobre la creatividad.

Para diseñar actividades creativas:

1) Debo prepararlas sin estrés, nunca bajo presión, ni de mal humor o con la mente en otros asuntos.

2) He de estar en un “modo abierto” durante un tiempo,  jugar, no temer equivocarme ni hacer el ridículo, pero durante un tiempo determinado, entre 30 minutos y una hora y media como máximo.

3) Una vez tengo una idea, tengo que pasar a un “modo cerrado” en el que poder plasmarla y perfeccionarla.